DIPLOMACIA IMPERIAL

Por Nael Ramírez Domínguez
Militante de Jóvenes por el Socialismo
@NaelRado

 

 

Hoy el gobierno mexicano junto a otros diez gobiernos de
países hermanos, respaldados, supongo yo, por su impecable apego a la garantía de los derechos humanos, emitieron un comunicado en conjunto hacia el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, donde rechazan la muerte de seis ciudadanos venezolanos suscitado “en el marco de las jornadas de protesta” que se han presentado en los últimos días en el país caribeño.

En el documento también se añade la voluntad de estos gobiernos para que en Venezuela se garantice “el derecho a la manifestación pacífica”, así como el llamado a impedir “cualquier acción de violencia en contra de los manifestantes”, esto en el marco de movilizaciones que sostendrá la oposición y los defensores de la revolución bolivariana el día de mañana 19 de abril en Caracas, capital nacional.

El comunicado No. 160 de la Secretaria de Relaciones Exteriores mexicana a la cual nos referimos, finaliza sentenciando: “Exhortamos al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela para que rápidamente se definan las fechas para dar cumplimiento al cronograma electoral que permita una pronta solución a la grave crisis que vive Venezuela y que preocupa a la región”.

Al conocer tal comunicado salta a la conciencia varias interrogantes: ¿cómo es posible que el Estado  Colombiano, el país que según la ONU tiene el mayor desplazamiento forzado en el mundo pueda firmar tal comunicado?, el mismo que el año pasado registró 88 niños muertos por desnutrición en la Guajira colombiana, y lo que va del 2017 ya registran 10 niños más[1]. El mismo país donde el año pasado fueron asesinados 117 líderes sindicales, y lo que va de enero a febrero del presente año suman ya 12 asesinatos más[2].

Brasil el país que en manos del actual presidente Temer ha congelado el gasto social por 20 años, enviando así a la miseria y a la muerte a miles de ciudadanos que no puedan costear sus gastos médicos o de seguridad social. Argentina que en manos de Macri ha incrementado en 1.5 millones los pobres por sus políticas de recorte al gasto social[3]. Guatemala donde el 2% de los productores agrícolas concentran el 57% de las tierras cultivables[4]; así podeos mencionar a los demás países firmantes, Chile, Costa Rica, Perú, Uruguay, Honduras y Paraguay, estos dos últimos con gobiernos emanados de golpes de estado, militar el primero, parlamentario el segundo.

Pero lo más indignante que salta a la conciencia es que México (los neoliberales) haya sido parte de esta estrategia de golpeteo, México y su gobierno neoliberal que claramente ha violado los derechos humanos en casos como Tatlaya, los 43 normalistas desaparecidos, los 8 asesinatos en Nochixtlán, más de 150 mil muertos por su política “contra el narcotráfico”, alrededor de 30 mil desparecidos, México donde el promedio de feminicidios es de 5 casos al día[5], México el país de las fosas clandestinas, México el tercer país más peligroso para los periodistas, sólo después de Siria y Afganistán. [6]

Los gobiernos de los países firmantes del comunicado no tienen calidad moral para expresarse así ante Venezuela, sólo muestran su sumisión ante el coordinador de los ataques contra el pueblo venezolano, el titiritero Estados Unidos de Norteamérica.

Desde que el proyecto bolivariano accedió a la dirección de Venezuela y echó abajo los dogmas y políticas neoliberales, toda la derecha continental se unió en su contra, al inicio fue la figura de Chávez el objetivo del golpeteo, ahora lo es el de Maduro, pero en esencia para esta derecha continental no son los hombres (como individuos) sus enemigos, sino el proyecto nacionalista y social que representan, sus verdaderos enemigos son el pueblo que toma conciencia sobre su vida, el pueblo que se organiza y lucha por plena independencia.

La historia nos muestra el mismo modus operandi, a Cuba trataron de aislarla, a Chile de Salvador Allende aplicaron las mismas políticas de boicot económico, financiero, hasta llegar al Golpe de Estado militar que trajo como consecuencia una de las peores dictaduras del continente; el mismo plan para Venezuela está ocurriendo desde 1998, las tenazas se cierran aún más, el papel de los gobiernos firmantes del comunicado de hoy sirven a tales propósitos, pero Venezuela no es hoy el Chile de 1973, la Revolución Bolivariana cuenta con su brazo cívico-militar, fiel al proyecto chavista que no entrega ni entregará su país al imperialismo norteamericano, así lo demostraron el día de ayer en el séptimo aniversario de la Milicia Nacional Bolivariana.

 

 

 

[1] www.elheraldo.co 27/12/2016 y 17/04/2017

[2] Fundación Paz y Reconciliación  www.pares.com.co

[3] El País www.elpais.com 09/03/2017

[4] www.fao.org 05/04/2017

[5] www.excelsior.com.mx 08/03/2017

[6] www.nvinoticias.com 15/04/2017