Jóvenes por el Socialismo

El Maestro Lombardo siempre concedió gran importancia a la formación revolucionaria de la nueva generación, aún antes de la formación del Partido Popular y, después, desde su responsabilidad de dirigente del Partido.

Como es conocido por todos nosotros, ya en la etapa organizativa del Partido Popular, se efectuó una reunión con jóvenes estudiantes que mostraron su interés en contribuir a la formación del nuevo partido (Partido Popular, 1948). En ese acto, realizado el 22 de agosto de 1947, el Maestro Vicente Lombardo Toledano (VLT) hizo una importante intervención conocida como Misión histórica de la juventud de México. En ella refiere su concepción sobre la nueva generación; critica las tesis falsas que sobre ella se dan, señala los aspectos en los que consiste el problema de la juventud y muestra el camino de la organización de los jóvenes, en una organización propia, como medio para impulsar la solución de sus problemas.

En este discurso VLT señaló las características que debería contener la nueva organización de la juventud mexicana; menciona que debería ser una organización de tipo político, «una organización política de la juventud (…) ante todo y por encima de todo, una organización juvenil». Afirmó que «una organización política de la juventud ha de ser, en primer término, una institución educativa, no en el sentido escolar del término, sino en el sentido político de la palabra».

«El Movimiento de la Juventud Popular -quiero darle este nombre sólo para facilitar mi discurso-, deberá ser ejemplo, en su organización interior y en sus métodos de trabajo, de régimen democrático, de hogar fraternal, de casa de cultura, de fuerza responsable y constructiva.
«Será una organización ligada al Partido Popular, guiada por el Partido; pero, con suficiente autonomía en su régimen interno.
«Su independencia le permitirá ser manejada libremente por quienes la integren, contribuyendo así a la formación del carácter de todos sus miembros, y a la preparación de dirigentes y de militantes capaces para las tareas del propio Movimiento de la Juventud.
«No será ni podrá ser ni un simple acompañamiento del Partido Popular ni una agrupación que corrompa política o moralmente a los jóvenes.
«Sus tareas serán múltiples y elevadas todas ellas.
«Su obra estará dirigida a los jóvenes que integren el Movimiento de la Juventud Popular; pero también a todos los jóvenes mexicanos, sin distinción de clases sociales, de preparación cultural, de creencias o de pensamiento político.
«Será ella misma una agrupación de los jóvenes que estudian, de los jóvenes que trabajan, y de los jóvenes que estudian y trabajan a la vez; de los jóvenes provenientes de lo que llamamos la clase media y de los jóvenes obreros y campesinos.
«Será una organización de los hombres jóvenes y de las mujeres jóvenes para establecer entre ellos vínculos puros de afecto y de fraternidad.
«El Movimiento de la Juventud Popular se apoyará, en consecuencia, en la familia, y se empeñará en fortalecerla como asiento de la sociedad mexicana.
«Sobre estas bases, el Movimiento de la Juventud Popular podrá realizar sus tareas con eficacia, con alegría y con confianza en su aportación constructiva hacia la nación mexicana».
De esta manera al constituirse el Partido Popular, el Maestro Lombardo llamaba a:

«todos los jóvenes con derechos de ciudadanos a incorporarse en sus filas; pero además el Partido Popular se propone ayudar a los jóvenes a que se organicen en una agrupación regida por sus propias normas y concebida para realizar sus propios fines, con los cuales el Partido Popular, fuerza de progreso, se halla plenamente identificado».

Así, este llamamiento iba dirigido a los jóvenes, «pero sin confundir a los jóvenes con los adultos».
En la Asamblea Nacional Constituyente del Partido Popular llevada a cabo el 20 de junio de 1948, se eligió un Comité Nacional del Partido y, dentro de él, una Comisión del Movimiento de la Juventud Popular.
En 1951, en octubre, se lleva a cabo una Conferencia Nacional del Movimiento de la Juventud Popular, entablándose una interesante discusión sobre el carácter, los objetivos y la estructura de la organización. Al clausurarse esta conferencia VLT señala que:

«no fue posible sentar inmediatamente las bases de la organización de la Juventud Popular por las condiciones de pobreza y de persecución en que ha vivido el Partido Popular desde su nacimiento, hostilidad que ha sido mantenida por los círculos reaccionarios de México y por las fuerzas imperialistas de los Estados Unidos».

Producto de esta conferencia surgió un Comité Nacional Organizador que se aboca a preparar el Congreso Nacional Constituyente, no siendo posible realizarlo en 1952, como inicialmente fue planteado, debido a la campaña electoral con la postulación del Maestro Lombardo como candidato a la Presidencia de la República, ya que se requirió de todas las fuerzas del Partido y entre ellas, las de los jóvenes que estaban impulsando la constitución de la Juventud Popular.
En julio de 1953 se inaugura, en la ciudad de México, la Casa de la Juventud Popular, que brinda condiciones para reunir a los jóvenes que preparaban el Congreso Constituyente.

Finalmente, es hasta julio de 1954 que se lleva a cabo el Congreso Constituyente haciendo nacer, formalmente, a la Juventud Popular. Hasta aquí podemos considerar la primera etapa en la historia de la JPS, y, a partir de este momento, es decir del Congreso Constituyente de la Juventud Popular, se inicia la segunda, que concluirá en 1962 con la transformación de la JP en JPS.
Dos años después de la fundación de la JP, en 1956, se lleva a cabo el Primer Congreso Nacional Ordinario que tiene como uno de sus temas fundamentales precisar las relaciones entre la Juventud y el Partido. En las resoluciones se menciona que:

«La Juventud Popular no es un partido político. La JP no aspira al poder. Trata sólo de agrupar en su seno al mayor número posible de jóvenes de todas las clases y sectores sociales que estén de acuerdo en la lucha por obtener el reconocimiento de los derechos que corresponden a cada nueva generación para lograr sus reivindicaciones inmediatas».

El año de 1956 también fue escenario de importantes acontecimientos en el movimiento estudiantil, en el que la JP mantenía significativa influencia a través de la participación de sus militantes en la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos. En ese año, los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional van a la huelga teniendo como demanda principal el rechazo del punto 4 del Plan Truman para mediatizar las instituciones de enseñanza superior de Latinoamérica, a la que se suman la Escuela Nacional de Maestros, la Normal Superior y las normales rurales, con las que se solidarizan diversas universidades del país. Este movimiento concluye con la entrada del ejército a las instalaciones del IPN y el encarcelamiento de los compañeros Nicandro Mendoza y Mariano Molina, dirigentes destacados de la FNET y conocidos militantes de la Juventud Popular. Estos compañeros estuvieron presos, acusados del delito de disolución social, hasta 1958.
Un importante acontecimiento en la vida de nuestra organización se da en 1957, año en que la Juventud Popular ingresa a la Federación Mundial de la Juventud Democrática.

En septiembre de 1957 se reúne el Primer Congreso Nacional Extraordinario de la Juventud Popular para analizar los causas, el desarrollo y las consecuencias del movimiento huelguístico del año anterior y para resolver sobre la situación Interna de la JP, generada, en parte, por la actuación en este movimiento de un grupo de miembros que habían estado ligados a ciertos elementos del Partido y que a la postre salieron de él. Esta situación provocó la reestructuración de los organismos de dirección debido a la aplicación de enérgicas medidas disciplinarias a quienes actuaban contrariamente a la unidad y los principios de la organización.

Sin embargo, estos acontecimientos llevaron a una pérdida relativa -aunque no absoluta- de la influencia de la JP en el movimiento estudiantil.
En 1958 la JP lleva a cabo la I Conferencia Nacional de la Juventud Trabajadora, y, en diciembre de ese año se realiza el II Congreso Nacional Ordinario.
En 1960, en su III Asamblea Nacional Ordinaria, el Partido Popular se transforma en Partido Popular Socialista, en un partido del proletariado, adoptando la filosofía marxista y enriqueciendo su programa con la inclusión del objetivo histórico de la transformación revolucionaria de la sociedad hasta arribar al socialismo.
En 1961 se forma la Brigada Francisco Villa, con miembros del PPS y de la JP, con el propósito de ir a combatir en solidaridad con la Revolución Cubana.
Finalmente, concluye la segunda etapa de la vida de nuestra organización juvenil con la transformación de la Juventud Popular en Juventud Popular Socialista en el III Congreso Nacional Ordinario, en el que la organización se enriquece con los consecuentes cambios ideológicos programáticos, estatutarios, estructurales y de métodos de trabajo para corresponder a una organización juvenil marxista-leninista.

Al adoptar el Partido el marxismo-leninismo, se llevaron a cabo algunos desprendimientos de elementos que no aceptaron esta transformación, arrastrando con ellos a algunos miembros de la JPS. Sin embargo, se inició una nueva etapa con renovados ánimos que infundía el ser una organización que ahora también combatía por el socialismo.
A mediados de la década de los años 60 otro fuerte acontecimiento sacude a la JPS. Esta vez, las tesis del foquismo guerrillero impulsadas por elementos del Partido, llevan al sacrificio a varios miembros de la JPS en las dos guerrillas de Madera, Chihuahua.

La defección hacia el oportunismo de izquierda de algunos miembros del Partido que influían antiestatutariamente y con mentiras y engaños en varios dirigentes juveniles provocaron la salida de la organización de la mayor parte de la DN de la Juventud, por lo que se nombró una Comisión Nacional Preparatoria del IV Congreso Nacional Ordinario.

El IV Congreso se realizó en junio de 1968, prácticamente unas semanas antes del movimiento estudiantil de ese año. De tal forma que este trascendental movimiento en la vida juvenil y estudiantil de México, toma a la JPSen un proceso de recuperación y fortalecimiento recién iniciado. Sin embargo, la JPS, junto al Partido y bajo su dirección política llevaron su voz y su acción orientadora al seno del movimiento.
El movimiento estudiantil finalizó de manera trágica -en más de un aspecto- y entre sus consecuencias negativas está la desaparición o el debilitamiento de la totalidad de las organizaciones juveniles y estudiantiles. Sin embrago, la Juventud Popular Socialista se mantuvo firmemente unida debido a la cohesión ideológica y política que había logrado, en parte, como producto de las diversas experiencias vividas a lo largo de su historia.

No obstante, aunque la JPS salió -podemos decir- ilesa del movimiento del 68, éste tuvo graves consecuencias para el futuro desarrollo de todo el movimiento juvenil y estudiantil mexicano, que hasta la actualidad no ha podido recuperar los niveles de organización alcanzados con anterioridad.
El 16 de noviembre de 1968, muere el Maestro Lombardo Toledano, constituyendo este hecho, un duro golpe para el Partido, la Juventud y el pueblo de México pues perdían a su preclaro guía e ideólogo.
En julio de 1969 se lleva a cabo el II Congreso Nacional Extraordinario que analiza el papel de la JPS en el movimiento estudiantil, el significado de la muerte del Maestro Lombardo para la organización y en él se elige una nueva Dirección Nacional.

Con este Congreso se inicia lo que podemos considerar la etapa moderna de la JPS. En 1973 se lleva a cabo el V Congreso Nacional Ordinario; en 1975 el VI; en 1978 el VII, en 1981 el VIII, en 1986 el IX, en 1990 el X, en 1993 el XI y, el último el XII, en 1996.

En esta etapa, -en la que vale la pena mencionar la realización de la Primera Conferencia Nacional Estudiantil y de la Reforma Educativa en 1971; la salida de algunos dirigentes de la organización juvenil junto a un grupo anti partido, en 1976; y, la II Conferencia Nacional Estudiantil, de 1981-, la Juventud se caracterizó por dos actitudes diametralmente opuestas: la primera por emprender reiterados esfuerzos para construir la organización juvenil a la que aspira el Partido, por mejorar en todos los ámbitos de la organización y por aumentar decididamente su influencia y, la segunda, por convertir a la organización juvenil en una pequeña secta, por contar con una dirección dedicada a enfrentarse a ciertos dirigentes y ponerse al servicio de otros, hasta concluir su actuación convertida en parte del grupo golpista, oportunista que actuó al servicio de un sector de la burguesía.
A partir de 1997, con los trabajos de recuperación del Partido Popular Socialista de manos de un grupo de oportunistas que asaltaron su dirección, con la restitución del XIX Congreso del Partido, y su transformación en Partido Popular Socialista de México, nuestra organización juvenil, después de varios esfuerzos y experiencias de reconstrucción en la nuevas condiciones de lucha, inició los trabajos para transformarse en un amplio movimiento nacional de los jóvenes mexicanos por el socialismo.

Así, en marzo de 2004, se lanza el Llamamiento para creación de nuestra nueva organización. En el llamamiento se señaló que:

“Por esta razón, los jóvenes mexicanos, herederos y continuadores del ejemplo de nuestros héroes nacionales como Hidalgo, Morelos, Juárez, Zapata y Villa; de próceres de nuestra América como Bolívar y Martí, de la lucha incansable del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara; que creemos que otro mundo es posible si luchamos por él, que aspiramos a un sistema social donde no exista la explotación del hombre por el hombre, que defendemos un proyecto humanista donde se hagan realidad las expectativas de los trabajadores del mundo; que decimos basta a las agresiones imperialistas y rechazamos enérgicamente sus instrumentos y planes de dominación como el TLCAN, el ALCA, el Plan Puebla Panamá, el Plan Colombia, la Iniciativa Andina, entre otros, y que somos solidarios con las causas de los pueblos, suscribimos este Llamamiento para convocar a toda la juventud mexicana que cree en el socialismo sustentado en las tesis revolucionarias de Carlos Marx, Federico Engels y Lenin -genios universales del proletariado que fueron siempre leales a los principios y la lucha de la clase obrera del mundo-, a construir un gran Movimiento Nacional Juvenil por el Socialismo; una amplia red que nos permita comunicarnos, movilizarnos y organizarnos por nuestros derechos, adoptando las acciones necesarias para lograr nuestra segunda y definitiva independencia y que el socialismo sea posible en nuestra patria.

“¡Es el momento de la movilización, la organización y la unidad nacional de los jóvenes mexicanos por nuestros derechos como generación, contra el imperialismo, la defensa de la patria, la solidaridad con la lucha de los pueblos del mundo y el socialismo!
¡Ahora es el tiempo de unirnos y formar conciencia revolucionaria para conquistar nuestro porvenir!”

Los propósitos trazados en el Llamamiento de Jóvenes por el Socialismo fueron:

1. Aglutinar a todos los jóvenes que creemos en la vigencia del Socialismo.

2. Contribuir al debate de las ideas entre la juventud mexicana bajo los principios de la filosofía de la clase trabajadora y las luchas del pueblo mexicano.
3. Formar entre la juventud mexicana a los jóvenes antiimperialistas, luchadores por sus derechos y capaces de enfrentar los desafíos que el sistema capitalista impone a nuestros pueblos.
4. Preparar para la movilización, la organización y lucha a lo largo y ancho de nuestra Patria.

De esta manera, luego de dos años de actividades organizativas, el 22 y 23 de julio de 2006, con la participación de jóvenes de las distintas regiones del país, se realiza el Congreso Constitutivo de Jóvenes por el Socialismo, JPS, en la ciudad de Zacatecas, México.
Esta nueva etapa que inicia con la preparación del Congreso Constitutivo de Jóvenes por el Socialismo fue dirigido por la Compañera Carmen Chinas Salazar, teniendo un resultado exitoso, después es el camarada Ernesto Dorantes Flores quien con gran disciplina asume la responsabilidad de desarrollar nuestra organización hasta el 2016, año en que la Asamblea Nacional de JPS realizada en la ciudad de Guadalajara Jalisco los días 28 y 29 de octubre del 2016, renueva la Dirección Nacional de JPS integrándose los camaradas Dania Geraldine Reyes López, Iván Juárez, Olga Kristel Oramas Estrada, José Santos Urbina Gutiérrez, y Nael Ramírez Domínguez, éste último como Secretario General de JPS.